03:45 de la madrugada... sonó el despertados. Me desperté sin problema (se ve que ya estaba preparada para despertarme a esa hora inusual), abrí los ojos, me arreglé un poco (pero solo un poco, lo necesario para sentirme un poquito alineada para la hora que era) y medio dormida como estaba, salí a mirar el cielo nocturno. Ahí estaba, hermosamente blanca y redonda, comenzando a ser mas protagonista que nunca en esta noche. ¡Si! para cerrar este 2010, un eclipse total de luna era ideal. Muy tranquila y contenta en la silenciosa noche, me acomode en un lugar de vista privilegiada como el que fortuitamente tenia anoche, y presencie todo el fenómeno, desde el asomo del primer destello de sombra hasta que la luna estaba totalmente cubierta por ella, regalándonos ese color anaranjado tan especial... Contenta me volví a la cama, ya cuando la sombra comenzaba a dejar la superficie... pero igualmente (sin querer perderme nada) prendí la tele para seguir el minuto a minuto del fin del eclipse. Me...